La Comunidad de Paz de San José de Apartadó: 15 años como zona humanitaria en medio de la Guerra

El pasado 30 de marzo tuvo lugar en Bogotá una rueda de prensa convocada por la Rete Italiana di solidarietá Colombia Vive y  Alianza Por La Paz, esta última una organización Belga del ayuntamiento de Westerlo. Su objetivo rendir informe sobre la 10ª misión internacional de apoyo a las comunidades de paz y en resistencia civil colombianas y recordar además que en medio de la guerra, la Comunidad  de San José de Apartadó acaba de cumplir 15 años como Comunidad de Paz y  en Resistencia Civil No violenta.

Rueda de prensa de la Rete Italiana di solidarietá Colombia Vive y Alianza Por La Paz

María del Pilar Suárez

Este año acompaña a estas dos organizaciones una delegada del eurodiputado Jurgen Klute –Bibiana Viera-, cuya tarea es verificar en terreno cuáles son las condiciones de operación de las empresas mineras multinacionales, de cara a la ratificación del Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, prevista para septiembre de este año. La visita contempló además un encuentro con autoridades tradicionales del pueblo indígena del Cauca, específicamente la Asociación de Cabildos Indígenas de Caldono y miembros de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca –ACIN-.

El diálogo con autoridades fue otro punto en su agenda de trabajo, respecto al cual ellos anticipan, que no han encontrado en 13 años de acompañamiento un cambio significativo en la actitud de las mismas y que por el contrario persiste la militarización de prácticas y discursos que ponen en evidente riesgo a las comunidades.

Nadie es profeta en su tierra…

Reza el dicho y es muy cierto en este caso, porque el reconocimiento internacional con el que cuentan tanto la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, como las Comunidades Indígenas del Cauca contrasta con el lenguaje y la actitud de las autoridades civiles y militares colombianas que siguen viendo  «Estos procesos de construcción de paz desde la base como un enemigo a combatir» así lo señalaron Carla Mariani y Natalia Biffi de la Rete Italiana, quienes respaldaron su afirmación en las reiteradas alusiones que al respecto hicieron las autoridades militares de la región de Urabá, en entrevista sostenida con miembros de la misión.  Tanto el Comandante de la Brigada XVII Coronel Javier Vallejo, como el delegado del Comandante de la Policía de Urabá –Teniente Coronel Faxir Ramírez-, así como el Jefe de la Oficina de Derechos Humanos de la misma entidad –Intendente Agustín Molina-, utilizaron siempre frases tales como  «el cuento de la caperucita no es todo tan rosa»,  «en la comunidad no todos son angelitos» ,  «no todos en la comunidad son buenos» o «en todos los bosques hay lobos».

Observando el mismo patrón, el mes de septiembre de 2011 en Miranda-Cauca, el entonces recién posesionado Ministro de Defensa habló de alianzas de los indígenas con los grupos guerrilleros, una afirmación  «temeraria e irresponsable» al decir de las autoridades de la ACIN, en una  «región que vive en un estado de constantes enfrentamientos y está afectada por amenazas y asesinatos selectivos» , lo que hay en el Cauca señaló la ACIN  «son comunidades victimizadas por los actores armados incluyendo la fuerza pública) y atrapadas en el fuego cruzado de la confrontación armada»  Ver: http://noticias.lainformacion.com/asuntos-sociales/grupos-minoritarios/indigenas-rechazan-declaraciones-de-ministro-sobre-alianza-con-guerrillas_Kh7KLWjyT56ylLAm0i9ss7/

A principios de marzo de este año el Jefe de la Cartera de Defensa, Juan Carlos Pinzón en entrevista concedida a Caracol (4 de marzo de 2012), señaló que «se quiere reactivar el programa de colaboración entre la fuerza pública y la población civil», pues al entender del Ministro «tanto las FARC como el E.L.N, las bandas criminales y otros delincuentes de poca monta lo que hacen es trabajar dentro de las comunidades por eso la inteligencia, la información ciudadana es vital en este momento»; frente a estas declaraciones manifestó Mariani «eso para nosotros significa que se está dando de nuevo y con mayor fuerza un gran involucramiento de la población civil en el conflicto, el desarme de la palabra que nosotros aceptamos con mucha alegría no hemos podido verificar que se esté dando».

Por el contrario lo que percibe la Misión es la violación –entre otros- del precepto de distinción entre la población civil y los actores armados, contemplado no sólo en el corpus del Derecho Internacional Humanitario sino en  sentencia proferida por la Corte Constitucional Colombiana (Ver: T-1025 de 2007 y el Auto de Seguimiento a la misma 034 de 20 de febrero de 2012), documentos en los que se exige se dé observancia inmediata a «los principios de distinción, precaución, proporcionalidad y necesidad militar por parte del Ministerio de Defensa y de la Brigada XVII, al decidir el lugar de ubicación de retenes, puestos de control, bases militares y de operaciones militares o policivas en zonas adyacentes a los asentamientos de población civil y a las zonas humanitarias creadas para asegurar los derechos de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó…», se constata, sin embargo, en el auto de seguimiento que «no hay indicios de avances significativos» en el cumplimiento efectivo de la mencionada sentencia.

Desde la masacre de 2005, ocurrida en la vereda Mulatos Medios (Apartadó-Antioquia) y en la vereda La Resbalosa (Tierralta- Córdoba), la respuesta por parte del gobierno en contravención no sólo de la normativa señalada, sino del propio designio de  la comunidad ha sido la imposición de un puesto de policía en el espacio de vida de esta población, argumentando que es para su protección; desestimando que ello profundiza aún más la desconfianza por parte de los habitantes de esta localidad que pudieron comprobar –respecto de la mencionada masacre-  la acción conjunta de miembros de la Brigada XVII con Paramilitares del cuerpo Héroes de Tolová y el hecho de que siguen siendo objeto de señalamientos, abusos y vulneración de sus derechos por parte de todos los actores involucrados en el conflicto, según se deduce del siguiente cuadro contentivo de las denuncias hechas por la propia población y recepcionadas por la Misión.

CARACTERÍSTICAS DE LAS VIOLACIONES

2010

2011

1. difamación y acusación de terrorismo

5

7

2. Persecución de Personas

2

16

3. Destrucción de propiedad, bloqueos económicos, robo

5

13

4. Amenazas, torturas, persecución a personas

9

40

5. Calumnias y descrédito en la prensa

1

4

6. Coacción para hacer abandonar las tierras

3

4

7. Combates en zonas habitadas

2

16

8. Asesinatos

6

26

Basándonos en el documento facilitado por la Misión, puede señalarse que ahora las vulneraciones incluyen sobre todo a las comunidades campesinas que habitan zonas aledañas a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, tales como Murmullo Alto y Alto Joaquín del Corregimiento de Águila Batata y La Resbalosa ( veredas ubicadas todas en el Municipio de Tierralta-Córdoba), vereda Caracolí en el Corregimiento Alto Mulatos y Corregimiento El Dos (en el Municipio de Turbo), sitios en los cuales los paramilitares a principios del año 2011, amenazaron a los miembros de la comunidad diciéndoles que los productos agrícolas que producían era para apoyar la guerrilla y que ellos tenían órdenes de destruir esa comunidad guerrillera (6 de febrero); los días 14 y 17 de febrero en las misma veredas, aviones sobrevuelan las plantaciones y rocían con glifosato los cultivos de maíz, las fuentes de agua y la tierra, causando un daño irreparable y el 22 de abril se presentó en las mismas localidades un bloqueo paramilitar. Amenazaron a la población con exterminarlos y han obligado a las comunidades sometidas por ellos a realizar trabajos bajo su control.  En Tierralta-Córdoba un paramilitar se acercó a un miembro de la Comunidad de Paz «increpándolo para abandonar la zona porque estaban preparando una masacre contra la comunidad. Dijo además que la empresa de la Represa Urrá S.A. le había pagado para que echara la gente de allí»

Valga así mismo expresar que aunque las agresiones registradas en el año 2011 se le imputan a formaciones paramilitares en su gran mayoría, preocupa que geográficamente hablando, muchas veces estos incidentes coinciden con las zonas de operación de las fuerzas armadas o caen en todo caso en su radio de acción. Una mirada comparativa tanto al mapa de la Séptima División del Ejército, (Las afirmaciones sobre la 7ª división del Ejército, corresponden a una indagación propia adelantada con el objeto de apoyar las denuncias de las comunidades) como al mapa que sobre bases paramilitares facilitó la Misión Internacional de Apoyo es ilustrativa al respecto.

 

 Fuente: http://www.septimadivision.mil.co/index.php?idcategoria=91052

Mapa de Ubicación de Bases Paramilitares

Mapa de Ubicación de Bases Paramilitares

Fuente: 10ª Misión Internacional de Apoyo a las Comunidades de Paz y en Resistencia Civil Colombianas.

De todas interesa señalar especialmente la ubicación de tres de las Brigadas que hacen parte de la Séptima División del Ejército: La varias veces mencionada por las comunidades a propósito de las denuncias –Brigada XVII-, la Fuerza de Tarea Conjunta del Nudo de Paramillo y la Décimo Quinta Brigada o Brigada de Selva Nº 15. Cuyos puestos de mando están ubicados en Carepa (Brigada XVII) y Quibdo (Brigada de Selva Nº 15). La Fuerza de Tarea Conjunta opera entre los departamentos de Córdoba y Antioquia.

Asociando ambos planos, puede proyectarse un triángulo cuyos vértices lo conforman estos destacamentos de las Fuerzas Armadas y al interior o en su radio de acción encontraríamos las bases y puestos de control paramilitares.

Igualmente es de obligada mención el hecho de que estas Brigadas cuentan con una formación de Batallones de la que sin embargo no ha sido posible establecer el número de combatientes; pero es ilustrativo que por ejemplo, la Brigada XVII, la más antigua de las tres formaciones (creada en diciembre de 1999) tiene bajo su mando El Batallón de Infantería Nº 46; Batallón de Infantería Nº 47; Batallón de Ingenieros Nº 17;  Batallón de Combate terrestre Nº 100 y el Batallón de Instrucción, Entrenamiento y Reentrenamiento.  La Fuerza de Tarea Conjunta Nudo de Paramillo, creada en abril de 2009 tiene como propósito casi único, incrementar “significativamente el poder de combate de las fuerzas militares” con lo cual estaríamos frente a un incremento importante de medios para la guerra, con el que sin embargo, no se ha podido detener el accionar paramilitar.

A la pregunta de si ha cedido la connivencia militares-paramilitares en los territorios, Carla Mariani afirmó: «nosotros y nosotras hemos podido averiguar después de recorrer el territorio y hablar con la gente de las comunidades y después de las denuncias que nos llegan durante todo el año, que esto no ha disminuido sino que se ha reforzado y se ha reforzado aún más porque el gobierno está negando que existen los paramilitares» (…) «el comandante de la XVII Brigada, coronel Javier Vallejo, dice que no existen porque hay una ley que dice así, que no existen, y entonces se llaman Bacrin (Bandas Criminales de Narcotráfico) y son delincuencia común; pero nosotros sabemos muy bien que ellos siguen patrullando, siguen interviniendo al lado de la fuerza pública, además cuando la fuerza pública detiene a los campesinos y les dice que tienen que mostrarles su mercado y los campesinos rechazan esto por ser ilegal, llegan los encapuchados, tiran a los campesinos de la bestia, les riegan el mercado y después les  dicen: la próxima vez, les mochamos la cabeza (…)». Mariani dice que ellos saben de la existencia de «varias bases paramilitares en Apartadó (…) porque la comunidad lo ha denunciado varias veces y también lo estableció el padre Javier Giraldo en uno de sus últimos derechos de petición».

Natalia Biffi indicó además que «específicamente en la base militar de San Francisco», en el departamento de Cauca, los mismos miembros del Ejército son de día militares y de noche paramilitares.

«La Militarización como estrategia de despojo»

Refiriéndose al Departamento del Cauca, al día de hoy y como se registró en el documento preparado para la rueda de prensa, ha aumentado de manera ostensible el número de combatientes en la región, tal como lo han señalado en conversaciones sostenidas con la Misión Internacional de Apoyo, miembros de Asocabildos de Caldono-Cauca y Gobernadores de los Resguardos Indígenas de Jambaló, San Francisco y Toribío, así como el equipo del Tejido de Comunicaciones de la ACIN.  Se habla de «aproximadamente 10.000 a 12.000 miembros de la fuerza pública entre ejército y policía, lo cual ha contribuido a que la guerrilla también aumente su presencia con 9000 guerrilleros en la zona. Si a esto le sumamos los 3000 o 4000 informantes aproximadamente por parte y parte, llegamos a una suma aproximada de 22.000 a 25.000 actores armados en la zona, esto sin contar el grupo de paramilitares que tienen presencia en el Cauca».

Una creciente militarización del territorio que coincide igualmente con un aumento del número de hectáreas previstas para ser concesionadas para la actividad minera. «De 3.100 hectáreas ya 2.090 están en proceso de concesión y hay 36 puntos en estudio para ser explotados. De igual manera en Apartadó precisamente en la vereda La Cristalina hay un gran interés por adelantar explotación de Carbón».

Es corriente que el gobierno colombiano permita en estas zonas la explotación ilegal de los recursos por un tiempo para luego dar paso a la legalización de estas operaciones; en el caso del departamento del Cauca sucedió así con Anglo Gold Ashanti, lo que daría la razón a Van Olmen Frans de Alianza por la Paz Westerlo en el  sentido de que es cierto -como afirman los diplomáticos colombianos en Bélgica- que hay muchas zonas del país donde el Estado no hace presencia pero –dice Frans- «nosotros sabemos que también en muchas zonas del país hay una presencia criminal del Estado».

En la Cristalina, por ejemplo, los habitantes de Apartadó hace pocos días tuvieron un encuentro con una comitiva que afirmó estar en el lugar para verificar si había o no paramilitares, pero en realidad la comunidad pudo percatarse que estaban practicando pruebas para determinar la calidad del carbón que se pretende explotar.

¿Coinciden las zonas de megaproyectos actuales y futuros con escenarios del accionar criminal del Estado señalados por Frans?  Así lo confirmarían las denuncias hechas por campesinos de las veredas Alto Joaquín, Puerto Nuevo, Las Claras, Naín, Taparito, Diamante, Manzo, Río Verde y Baltazar en el sentido que «los paramilitares han amenazado con la ejecución de masacres indiscriminadas o el asesinato de líderes locales si no abandonan la zona», lo cual ha generado ya algunos desplazamientos y el pánico y la preocupación generalizados, pues lo mismo aconteció con la construcción del proyecto Urra I, de hecho, algunos de ellos afirman que «la misma empresa Urrá S.A. Estaría financiando la operación paramilitar con el objetivo de despejar el área para la construcción de la segunda represa y para disponerla a las concesiones mineras y al tráfico de drogas. Esta empresa es una sociedad de economía mixta de carácter comercial e industrial del Estado, constituida desde 1992. Sus accionistas son: La nación a través del Ministerio de Minas y Energía, Corelca (recientemente privatizada) Interconexión eléctrica S.A. ISA, los departamentos de la Costa Atlántica, el municipio de Tierralta en Córdoba y el sector privado.

Todo esto ocurre en total impunidad y bajo la mirada de la fuerza pública». Ver: http://www.asud.net/it/dalla-redazione/5-mondo/1563-quante-vite-vale-una-diga-grave-situazione-nel-nord-de%20la-colombia. Comunicación enviada por Red el 17 de mayo de 2011.

En síntesis –señalo Natalia Biffi- son estas –refiriéndose a Apartadó y al Cauca- «dos zonas de bastante interés económico, en las que la militarización es una estrategia cuya justificación es combatir a la guerrilla pero cuya esencia en realidad es despojar del territorio a estas comunidades de base».

Contra todas las predicciones…

 A pesar de que en estos 15 años la Comunidad de Paz de San José de Apartadó ha presenciado la muerte de cerca de 200 de sus miembros y aproximadamente 600 incidentes de violación de los derechos humanos, sorprendió a la Misión Internacional de Apoyo en su décima visita, la claridad con la que esta comunidad ha optado por una forma de vida que le dice no a la opción armada, que apuesta por una solución negociada al conflicto, por un modelo de desarrollo con soberanía alimentaria pues de hecho tienen un centro agrícola, una educación alternativa bajo principios de paz para sus niños y jóvenes y el fortalecimiento de un proceso que al día de hoy es ejemplo para otras comunidades, lo cual pudieron verificar los miembros de la misión puesto que en la celebración de los 15 años fueron acompañados por campesinos que acudieron al homenaje después de 20 horas de camino. Ellos reconocen que constituirse como zona de paz les da un respiro en la guerra.

¡La comunidad de paz a partir de acciones no violentas ha resistido 15 años! Sólo falta que el Estado Colombiano y los y las colombianos le demos el mismo valor que le ha dado la comunidad internacional, al coraje y la entereza con los que estas comunidades en medio de la guerra quieren hacer la paz.


One Comment on “La Comunidad de Paz de San José de Apartadó: 15 años como zona humanitaria en medio de la Guerra”

  1. Como colombiana viviendo en el exterior, victima de la politica norte americana en nuestro pais, y trabajando por cambios socialies aqui en los Estrados Unidos de Norteamerica y al mismo tiempo tratando de consientizar a este pueblo sobre el papel de su gobierno en nuestro pais y otros no solo de america latina sino de el mundo, quero decir que estos grupos imperialistas como FOR aqui en los estados Unidos que mandan dinero para mantener estas supuestas comunidades por la no violencia no son mas que frentes de la CIA que presentan a los grupos que luchan por cambiar las condiciones de nuestro pais como si fueran terroristas y como si fueran igual que el ejercito colombiano. Yo en particular creo que esa relacion de dependencia economica de nuestros movimientos de estas supuestas organizaciones de solidaridad tienden a tener el mismo sabor de la relacion de el gobierno estadunidense y el colombiano, una relacion imperialista donde ellos dicen pobrecitos estos indiecitos nosotros bamos a resolverles la cituacion porque ellos no pueden. Estos grupos en Italia y Estados Unidos se carectarizan por no hacer nada absolutamente nada por los mas oprimidos de su propio pueblo. Aqui en Estados Unidos la situacion de el pueblo negro es espantosa! y este grupo FOE no hace absolutamente nada por ese pueblo que aqui en su propio suelo muere de maneras feroces a manos de la plicia y que no tiene trabajo educacion vivienda or salud! ABAJO CON LA LLAMADA SOLIDARIDAD CON NUESTROS PUEBLOS DICTANDONOS QUE APOYAR O NO, ABAJO CON LA CREACION DE DEPENDENCIA DE NUESTRAS LUCHAS DE LA AYUDA MONETARIA DE EL IMPERIO! POR UNA VEZ SEAMOS PROTAGONISTAS DE NUESTRO PROPIO DESTINO!


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