Comunidades campesinas de Arboleda y San Lorenzo queman los campamentos de la minera Mazamorras Gold en el norte de Nariño

Campamento de Mazamorras Gold en la vereda Olaya, municipio de Arboleda, (Nariño) quemado el 10 de octubre

La población de Arboleda y San Lorenzo (Nariño) se cansó de las agresiones y de la falta de consulta sobre la exploración minera en sus comunidades por lo que rechaza la presencia de la multinacional minera de oro Mazamorras Gold.

El lunes 10 de octubre habitantes de Arboleda y San Lorenzo (municipios ubicados en el norte de Nariño) prendieron fuego a dos campamentos de la minera Mazamorras Gold, filial de la empresa canadiense Gran Colombia Gold. El jueves 6 de octubre trabajadores de la empresa canadiense llegaron a la cancha de fútbol de la vereda Bolívar (corregimiento de Santa Marta, San Lorenzo) ante lo cual la comunidad se reunió, manifestó el desacuerdo a los trabajadores y les invitó a retirarse. El sábado 8 de octubre llegaron por tercera vez y, según el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos en Nariño, las agresiones de los trabajadores contra la comunidad dejaron a una mujer y una niña con heridas.

A estas agresiones les siguieron unos daños valorados por representantes de Mazamorras Gold en 1,5 millones de dólares y la destrucción de todas las muestras tomadas durante la etapa de exploración que representaron un año de trabajo de la empresa en la región. La empresa hasta ahora ha invertido 3,8 millones de dólares en la etapa de exploración, más 4 millones de dólares en la compra del total del proyecto —que consiste en cuatro concesiones— en septiembre de 2010. Según la empresa, el acto fue premeditado e ilegal y hecho por personas encapuchadas que llevaron macetas, palos y tarros de gasolina. La comunidad por su parte mantiene que fue la culminación de las provocaciones y agresiones, que no fue planeado y que los palos son bastones de paz para ejercer su autoridad. Reitera que la empresa Mazamorras Gold —la cual está llevando a cabo un programa de perforación en Arboleda y San Lorenzo desde enero de este año, pero con presencia y título de exploración desde 1998— tiene que irse de la región.

Los hechos

El 9 de octubre, en las horas de la mañana, trabajadores de la empresa fueron a una cancha comunitaria en la vereda Bolívar a efectuar una limpieza como parte de la campaña de trabajo social de la empresa. La empresa lleva casi dos meses sin realizar trabajos de perforación aunque a lo largo del año ha construido 21 plataformas de perforación, con profundidades de 400 a 800 metros, en las veredas La Monja y El Volador (municipio de Arboleda) y Bolívar (San Lorenzo). En estos momentos se encuentran terminando la lectura de los resultados finales de los estudios antes de anunciar sus planes de continuación. Mientras las radios locales en la región informan sobre los daños graves e irreparables, los comunicados internacionales de la empresa aseguran que los ataques fueron hechos por invasores desconocidos y no harían daño a su portafolio ni otros proyectos. Las muestras fueron enviadas a ALS-Chemex en Quito (Ecuador) hace meses para su preparación y aquilatamiento.

Los miembros de la comunidad, quienes llevan meses exigiendo que la empresa salga de la región a través de reuniones, foros, marchas pacíficas y una audiencia ante las autoridades territoriales del orden municipal, impidieron que el equipo de mineros realizara el trabajo de limpieza en la cancha de Bolívar demandando que se vaya la empresa. Néstor Cubides, jefe de seguridad de Mazamorras Gold y capitán retirado del Ejército exigió que los trabajadores cumplan con sus labores aún por encima de la comunidad, pero ésta resistió y un miembro de la misma gritó: «Los que no quieren apoyar a la comunidad, que se vayan a la mina y que se queden con las minas, no vuelvan a la comunidad». Un trabajador de la empresa minera procedió a golpear al hombre que había gritado y cuando su sobrina y su hermana protestaron contra la violencia, ellas resultaron golpeadas también. La empresa Mazamorras Gold informa que ninguno de los empleados ni trabajadores de la empresa fue herido en el episodio.

Los pobladores afirman que no son los primeros actos de agresión contra quienes se declaran en contra de la mina y aseguran que desconocidos han quemado los trapiches y un cultivo de caña de uno de los miembros de la comunidad más significativos en su oposición a la mina. También dicen que han amenazado de muerte a otros integrantes de la comunidad.

Según unos miembros de la comunidad que estuvieron presentes, los pobladores decidieron acampar en la cancha en protesta por las agresiones, pero después determinaron que sería mejor y más visible en la carretera. Finalmente, marcharon más abajo y se tomaron los dos campamentos de la empresa Mazamorras Gold ubicados en la vereda Olaya del municipio Arboleda.

El día siguiente, 10 de octubre, lo que empezó con unas 30 personas protestando en la cancha de Bolívar terminó siendo una manifestación de alrededor de 800 personas tomando pacíficamente los campamentos de la empresa. En la protesta participaron no sólo habitantes de San Lorenzo y Arboleda, sino que también llegaron simpatizantes de municipios vecinos como Leiva, El Rosario, La Unión, Génova, San José y Taminango.

Los manifestantes declararon su negativa a la gran minería en la región y exigían claramente a la empresa que se saliera de la zona. A las tres de la tarde, parte de la comunidad prendió fuego a los dos campamentos de la compañía. Según algunas versiones, dieron la oportunidad a los trabajadores para sacar objetos de valor como los computadores. Según otras, miembros de la comunidad y algunos que no eran de la comunidad, hasta trabajadores de la mina, aprovecharon para saquear la propiedad.

La negociación

Media hora después llegó la comisión de interlocución que la comunidad había pedido y los manifestantes y la empresa —representada por su ingeniero Edgar Salazar— iniciaron una negociación mediada por la Comisión Interinstitucional de Mediación y Garantes conformada por el Asesor de Paz del departamento del Nariño, Zavier Hernández, representantes del subsecretario de Minas de Nariño, Defensoría del Pueblo, personeros municipales de Arboleda y San Lorenzo y el secretario de Gobierno del municipio de Arboleda, acompañados por el comandante operativo de la Policía Nacional en Nariño.

Mientras dialogaron, la policía antidisturbios (ESMAD) estuvo varios minutos arriba en el casco urbano de Berruecos-Arboleda preparada para intervenir. La comunidad pidió que la empresa dejara de trabajar por un mes hasta realizar un foro minero abierto convocado por la gobernación de Nariño. Aunque el representante de la empresa fue reacio a hablar, la comunidad demandó una respuesta inmediata a sus pedidos: «Nosotros no hemos dormido ni comido, tenemos familias, y necesitamos una respuesta ya. Usted puede volver a su cómodo hotel pero esto es nuestra vida, nuestro futuro». Manifestaron que si la minera seguía en la zona, la comunidad seguiría haciendo acciones masivas hasta que se vaya. Hacía el final de las negociaciones, un grupo de trabajadores de la mina, armados con machetes y palos, algunos visiblemente ebrios y furiosos, bajaron de manera intimidante hacia los integrantes de la comunidad, pero fueron retenidos por la Policía Nacional.

Aunque a las ocho de la noche Edgar Salazar se comprometió a paralizar toda clase de obras y trabajos de la mina y a no ingresar ningún tipo de personal durante el mes acordado hasta realizar un foro abierto, él mismo llamó al asesor de paz de la gobernación de Antioquia la mañana siguiente para expresar que se había reunido con la vicepresidencia de Colombia y que la empresa Mazamorras Gold no acudió a la firma del acuerdo argumentando que fue una imposición y un acto ilegal de la comunidad y por eso iba a denunciar penalmente a los responsables.

Según fuentes de la comunidad, la empresa se reunió con sus trabajadores unos días después de las quemas asegurándoles que iban a volver a las actividades en una semana. También les informó que legalizaría todos los predios con los permisos necesarios, contrataría más seguridad privada y pediría un batallón del Ejército Nacional para la zona.

La empresa minera

Mazamorras Gold es uno de los seis proyectos colombianos de Gran Colombia Gold, empresa canadiense que tiene 43.000 hectáreas concesionadas en Colombia, más otros proyectos iniciando en Mali y Venezuela. Según la empresa, el proyecto Mazamorras ocupa 5.993 hectáreas de la zona de convergencia de dos cordilleras de los Andes colombianos en el norte de Nariño y presenta un gran potencial que todavía no conocen exactamente de tonelaje bruto de oro y cobre en minería a cielo abierto. La empresa informó a sus inversionistas que a principios de año tramitó todos los permisos ambientales para perforar, incluso las concesiones de agua, las cuales son provenientes de fuentes de uso público.

En enero, Mazamorras Gold empezó una campaña en la que en cada operación se perforand 30.000 metros para lo cual contrató a Lowell Mineral Exploration y, después, Kluane Drilling Ltd. La empresa reportó resultados de 2,35 gramos de oro por tonelada en los promedios de las muestras en enero.Según el ingeniero Edgar Quintero, Mazamorras Gold, es viable realizar explotación minera a cielo abierto de oro desde una concentración de 1,5 gramos por tonelada. Se necesitaría remover 20 toneladas de roca para extraer una onza (poco menos de 30 gramos) de oro.

Según William Sacher y Alberto Acosta, aunque comparado con las minas antiguas es una concentración extremamente pequeña, en la actualidad, los sitios de alta concentración mineral se van agotando. Sin embargo, los elevados precios del mercado mundial permiten que la explotación minera sea rentable aún en los yacimientos en donde el mineral es escaso. Para hacer producir estos yacimientos, es necesario aplicar una minería industrial de gran escala, con uso masivo de químicos tóxicos, consumo abundante de agua y acumulación de grandes cantidades de desechos, implicando una extracción masiva —y en tiempo muy corto— de recursos que se han formado en procesos de muy larga duración.

San Lorenzo y Arboleda

Las plataformas de perforación diamantina de la empresa están ubicadas en San Lorenzo y Arboleda, municipios separados por la quebrada Mazamorras, de la cual la empresa deriva su nombre. Arboleda, fundado en 1859, es el municipio más antiguo de Nariño, además de ser declarado en 1971 un Monumento Nacional y Reserva Arqueológica Nacional por su contexto histórico. Arboleda fue paso obligado de las caravanas que cruzaron de sur a norte en las épocas de la conquista, colonia y la época libertadora; por el territorio pasaron personajes de la historia nacional como Antonio Nariño, Simón Bolívar, Antonio José de Sucre y Julio Arboleda Pombo, quien murió en la vereda Olaya donde la empresa Mazamorras Gold construyó sus campamentos.

Según el artículo 35, literal C del Código Minero de Colombia, se necesita permiso de la autoridad competente para realizar proyectos en tales monumentos y reservas. La comunidad ha solicitado información a la Dirección de Patrimonio del Ministerio de Cultura y al Instituto Nacional de Arquitectura y Historia, pero no ha recibido respuesta. Según Earthworks, más de un cuarto de las minas activas y los sitios de exploración a nivel mundial, se superponen o están a diez kilómetros de parques, reservas y otras áreas protegidas estrictamente.

El Cerro de Santa Teresa, al lado de vereda El Volador en Arboleda, donde, según leyendas locales, han aparecido gallinas y pollitos de oro.

El nombre inicial del municipio de Arboleda era Berruecos, que significa “lugar lleno de rocas”, pero en 1914 se cambió el nombre por el de Arboleda por el general Julio Arboleda, asesinado en la localidad en el año 1861. Las leyendas de una riqueza de oro siguen siendo contadas por los mayores —las historias de gallinas de oro y guayungas, o mazorcas, de maíz de oro en la loma de Santa Teresa, vereda al lado de El Volador— y aunque los españoles explotaron oro en la época colonial, la cultura de la minería no ha pegado en la región. Según algunos habitantes, la fertilidad de las tierras en San Lorenzo y Arboleda ha contribuido a hacerla una región cafetera; la gente no piensa en la minería porque la agricultura es rentable.

La empresa en la región

A principios de año, Mazamorras Gold pidió permiso a los dueños de los predios donde iban a montar plataformas de perforación y aunque la comunidad ahora se queja de que la información dada fue muy poca, la mayoría dio permiso. «La empresa entró y empezó a hacer huecos en nuestras tierras sin consultarnos anteriormente ni explicarnos como comunidad», dice una habitante de Arboleda. La gente de la región empezó a reunirse, especialmente a través de las escuelas agroambientales veredales del Comité de Integración del Macizo Colombiano (CIMA), para hablar del tema y concienciarse sobre los efectos de la gran minería; la mayoría de los habitantes de las veredas decidieron que no quieren la presencia de la empresa minera, según varios integrantes de las escuelas agroambientales. La empresa se ha reunido con la gente, pero más que todo como respuesta a las reuniones de la gente que no quiere la mina, y sólo ha hablado de las ventajas, y específicamente, del periodo de exploración. «No nos dicen lo que viene después, la explotación», dice una señora de la vereda El Volador.

La empresa afirma que genera más de 200 empleos directos en la zona, aunque otros en la comunidad dicen que los empleos han sido temporales, contratos de unos meses y sin garantía de continuar. Arboleda tiene una población de 8.400 habitantes y San Lorenzo casi 20.000. «La mina no nos trae desarrollo, como la empresa dice», informa un miembro de la comunidad. «Si hay poca actividad económica independiente de la mina, si nos privan de la tierra donde sembramos, el nivel de dependencia en la mina no generará estabilidad económica a largo plazo. Es más, sabemos que la mayoría de los empleos creados son durante la fase de exploración, que duran poco, pero en la fase de explotación, los empleos son reducidos y especializados. Los minerales se agotarán eventualmente y se acabarán todos los empleos y nos quedaremos con un desierto de tierra estéril». Según Derechos en Acción, la duración de una mina en promedio es de 10 a 15 años.

Conflicto social

Desde que llegó Mazamorras Gold, la empresa ha estado pagando entre 20.000 y 30.000 pesos diarios a los trabajadores, según algunos de ellos; un jornal trabajando el café se sitúa entre 7.000 y 12.000 pesos. Entonces la oferta de la empresa ha sido bien recibida por muchos, especialmente los jóvenes. La empresa ha ofrecido trabajo a gente clave de la zona, los miembros representativos de las escuelas agroambientales veredales y a las personas que han mostrado mayor oposición a las minas, aunque muchas se han negado a aceptarlo. La emisora de radio comunitaria regularmente convoca a la gente a apoyar a la mina y sus trabajadores e incluso la empresa de seguridad que vigila la mina ha puesto un vigilante alrededor de la antena de la emisora comunitaria.

Después de una marcha y un cabildo abierto en contra de la gran minería en Arboleda, el 20 de agosto, en el cual más de 200 miembros de la comunidad expresaron su voluntad a través de una consulta popular organizada por los mismos miembros de la comunidad, las autoridades locales encabezadas por el alcalde y el personero así como integrantes del concejo en Arboleda dieron pleno respaldo y se comprometieron a ejecutar acciones de apoyo a la agricultura y de rechazo a la actividad minera. Hasta ahora, no han hecho nada, dice una habitante de la vereda Santa Teresa, sino que la alcaldía en junio pidió un refuerzo policial en Arboleda y en septiembre mandó un comunicado al gobierno nacional sobre la decisión de las comunidades. La comunidad actualmente se encuentra en periodo de tensiones sociales, especialmente debido a las pugnas entre candidatos por las elecciones municipales previstas para este domingo 30 de octubre. No hay constancia de que ningún candidato en Arboleda ni San Lorenzo hable abiertamente de la minería pues algunas fuentes insinúan que existe un pacto de no mencionar el tema hasta pasadas las elecciones.

Días después del cabildo tuvo lugar una marcha a favor de la mina. Según fuentes en Arboleda, la empresa patrocinó la marcha, comprando camisas, pagando transportes, comida y requiriendo que cada trabajador de la mina asistiera y llevara a cuatro personas más a la movilización.

La mayoría de los trabajadores de la mina son de Arboleda, algunos de San Lorenzo y varios de otros municipios. Frente a la polémica de la mina, los trabajadores son partidarios acérrimos de la empresa. Dicen que tienen familias también, que necesitan el trabajo y que no tienen otras opciones. Pero otra gente de la zona ha identificado y señalado rápidamente el aumento de consumo de alcohol y fiestas en las discotecas y billares hasta un aumento en la prostitución a causa de los mineros. La comunidad ha pedido al personero que haga cumplir un toque de queda a las 11 de la noche de las discotecas y billares, por los disturbios presentados.

Amenazas a miembros de la comunidad y efectos de las protestas

La división social que ha resultado ha sido grave. «Antes de la llegada de Mazamorras, vivíamos en paz. No había disturbios, la gente no era amenazada, ahora sí», dice un señor mayor de Arboleda.

El Comité de Integración del Macizo Colombiano (CIMA) denunció públicamente en un comunicado el 12 de octubre que «los trabajadores de la mina se han convertido en un grupo que amenaza, amedrenta y agrede física y verbalmente a los habitantes de los municipios, creando un estado de miedo y crisis psicológica constante, y un cambio radical de la vida comunitaria y la convivencia pacifica tradicionales, rompiéndose el tejido social y familiar».

Mazamorras Gold contrató a una empresa de seguridad, Coservipp Ltd., la cual empleó a 60 jóvenes de la región que ya habían prestado servicio militar y les entregó armas. Mucha gente de las veredas ahora se queja de que se ven personas patrullando la zona en buenos carros, vestidas de negro y a veces encapuchadas, amenazando a miembros de la comunidad, específicamente a las personas más destacadas en su oposición a la mina. «Eso no se veía antes de que llegara Mazamorras —dice un habitante de San Lorenzo—. Santa Marta [vereda de San Lorenzo] era tranquila, no hay Policía, nosotros nos gobernamos, hacemos mingas y nos cuidamos».

Desde junio, algunas personas de la comunidad han denunciado haber recibido amenazas telefónicas de muerte. También afirman que a veces pasan personas en moto y dan mensajes parecidos. Según unos trabajadores de la mina, los ingenieros de la empresa regularmente señalan y amenazan a los líderes comunitarios; mientras casi 100 habitantes de Arboleda y San Lorenzo estuvieron en el Congreso de Tierras, Territorios y Soberanías en Cali (Valle de Cauca) a principios de octubre, un ingeniero supuestamente hizo comentarios despectivos sobre ellos.

En junio, un trabajador de la mina que se había retirado por razones poco claras fue asesinado en circunstancias que no se han esclarecido. En agosto, una camioneta de la minera resultó quemada a lo que la empresa declaró que fue un accidente mientras vecinos de la zona piensan que el incendio fue provocado por gente protestando por la presencia de la empresa.

El día después de la quema de los campamentos, el Diario del Sur publicó un artículo alegando que la empresa había disparado a la comunidad con armas de fuego, hiriendo a siete personas. «La información falsa sólo inquieta la situación, haciéndola más peligrosa para todos», dice gente de Arboleda. Un miembro de la comunidad quien hace parte del componente de seguridad de la empresa comentó después de ver el artículo: «Yo ayer retiré y guardé todas las armas de dotación para evitar problemas. El artículo es mentira».

Ahora la empresa habla de judicializaciones, asegurando que buscarán y encarcelarán a los culpables de la quema del campamento. Los funcionarios de la gobernación de Nariño y la Personería de Arboleda y San Lorenzo afirman lo mismo. No se habla de judicializar ni buscar los culpables que quemaron los trapiches o cultivos de caña de habitantes de Santa Marta hace unos meses.

Afectación ambiental

Sitio de una plataforma de perforación de la empresa Mazamorras Gold en el corregimiento de Santa Marta, municipio San Lorenzo. Los dueños han intentado sembrar frijol y café, pero la tierra ha mostrado una reducción de su fertilidad.

Además de los problemas sociales que la región ha visto desde la llegada de Mazamorras Gold, la comunidad ha denunciado varias irregularidades ambientales.

Mientras realizaban las perforaciones durante varios meses las 24 horas del día —en turnos de 12 horas—, el nivel de ruido y luz producido por las plataformas interrumpieron las actividades normales del vecindario, incluyendo las de una escuela en la vereda El Volador que tuvo que aplazar clases por varios días. La empresa ofreció prebendas como pintura para la escuela a la comunidad para mitigar las quejas.

Sitio de la plataforma de perforación en El Volador, Arboleda. La empresa Mazamorras Gold reforestó el sitio ya hace meses y poco ha crecido.

En los lugares donde hicieron las perforaciones hubo tala de árboles, pasto y cultivos. Meses después, se siente la falta de densidad del suelo en expansiones tan grandes como en un radio de 30 metros alrededor de las perforaciones. La vegetación no ha vuelto a crecer. La empresa ha intentando realizar un proyecto de reforestación sembrando en algunos lugares pasto que no ha crecido bien. Unos dueños de un predio en Santa Marta decidieron que no volverán a dar permiso a la empresa y han sembrado café y frijoles en el área donde se realizó la perforación, pero los frijoles no han crecido bien y el café se está desarrollando muy lentamente. Según una carta que la comunidad mandó al Ministerio de Minas y Energía en septiembre solicitando un pronunciamiento del gobierno nacional, a la cual no ha respondido, se relató que un centímetro de suelo tarda por lo menos 200 años en formarse y no son recuperables los nutrientes y la calidad del suelo.

La cantidad de agua que la empresa usa para ejecutar las perforaciones también ha preocupado al vecindario. El agua proviene de fuentes comunitarias de uso público y, según lo que afirmó en mayo el ingeniero ambiental del proyecto de exploración de Mazamorras, la empresa usa 2.500 litros de agua por segundo para explotar una hectárea.

Escape de agua subterránea en un sitio de la plataforma en San Lorenzo. Habitantes piensan que el agua proviene de una vena de la laguna Maruchilla.

Sumado a esta cantidad es el agua subterránea que sale de dos escapes incontrolables producidos por perforaciones realizadas. Habitantes locales creen que pisaron una vena de la laguna Maruchilla, fuente de agua en una montaña alta de San Lorenzo para muchos habitantes de la región. La empresa ha redirigido los escapes con tubería de PVC para que el agua caiga en la quebrada Mazamorras. La comunidad está preocupada por el olor a azufre del agua que escapa,y un material arcilloso color ladrilloso, parecido a hierro disuelto, que también sale del PVC.

Según muchas fuentes académicas, una de las consecuencias más devastadoras de la gran minería es el drenaje ácido en el agua, el cual tiene la capacidad de provocar la desaparición de especies enteras. El drenaje se forma cuando los minerales de las rocas que contienen azufre y han sido desplazadas desde el subsuelo hacia la superficie se ponen en contacto con la atmósfera (agua y aire) produciendo su oxidación y formando ácido sulfúrico y hierro disuelto. En la naturaleza, los sulfuros permanecen en el subsuelo en ausencia de oxígeno y sólo una pequeña parte de estos depósitos aflora a la superficie. El fenómeno del drenaje ácido puede durar cientos o miles de años y puede ser particularmente grave cuando la explotación minera está ubicada en zonas de nacimientos de agua o en cabeceras de cuencas.

Sitio de la plataforma de perforación en un predio donde había estado sembrado fique. Hace meses que la empresa dejó de trabajar y no ha vuelto a crecer nada.

Unos miembros de la comunidad que viven cerca de los sitios de perforaciones se han quejado de un agua con colores inusuales en la quebrada mientras los mineros trabajan. A veces el agua tiene un color azuloso. Explican unos trabajadores de la mina el proceso: «Se echan varios químicos como Platinum Pac, Poliplus, Bentonita, Rodis y Roket al agua que baja hasta 700 metros y en algunas partes tiene contacto directo con el suelo, aunque en otras está separada por un tubo de hierro. Compuestos inorgánicos como la Bentonita y otras arcillas aumentan la viscosidad del agua, y Platinum Pac y Rodis son utilizados para evitar derrumbe. También se emplean combustibles, aceites, grasas y aditivos de perforación para reducir fricción y como lubricantes. Todos los desechos son colocados en piscinas abiertas con plásticos debajo protegiendo el suelo. Si en algún momento, el líquido cae encima del pasto, los ingenieros se estresan mucho y tenemos que parar actividades por media hora para limpiar la superficie y prevenir problemas por si vienen a hacer inspecciones ambientales», dicen los empleados de la mina.

La comunidad no sabe si estos insumos son tóxicos, pero tampoco la empresa ha explicado qué son. Preocupa que dos plataformas están al lado de las escuelas de las veredas Bolívar en San Lorenzo y El Volador en Arboleda, donde hay niñas y niños todo el día; otras plataformas se encuentran a menos de 20 metros de las quebradas. En la vereda El Volador, cinco vacas que tomaban agua cerca de las plataformas malograron sus partos este año. El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) realizó un análisis mostrando que el aborto de los animales no ocurrió por enfermedades naturales. Algunos dicen que la comunidad ha tenido altos índices de diarrea este año, algo no normal para la región. Mientras la comunidad se preocupa por la calidad de su agua, los ingenieros de la empresa siempre beben agua embotellada, anota una habitante de Arboleda.

Gran Colombia Gold y la minería en Colombia

A pesar de los disturbios en Arboleda y San Lorenzo, Gran Colombia Gold, empresa canadiense que tiene cinco proyectos con empresas filiales en Colombia, incluyendo la Mazamorra, ve a Colombia como un país bastante amigable para la industria minera, asegurando a sus inversionistas que el Banco Mundial declaró a Colombia como el país más seguro en América Latina para hacer negocios, con una democracia estable, y que tiene una excelente protección económica para sus inversionistas en América Latina, según Forbes.

La legislación en Colombia es «supremamente favorable» para los intereses privados de las transnacionales de la exploración, explotación y exportación. «El gobierno ha apropiado el suelo, el subsuelo y el aire, hasta el espectro electromagnético, y ahora puede negociar estos bienes de la comunidad, pero son propiedad de la nación, no del Estado», dijo un integrante del CIMA.

En el 2005 el gobierno de Álvaro Uribe Vélez puso en marcha el plan “Visión 2019. Colombia como un país minero”. Según este plan, Colombia debería estar en el año 2019 entre los tres primeros países latinoamericanos con mayor Inversión Extranjera Directa (IED) en el sector minero. Además, en esta hoja de ruta se sostiene que la iniciativa privada es la única capacitada para producir e impulsar el “desarrollo”. Decenas de empresas transnacionales mineras se están implantando en Colombia desde entonces. Entre los años 2002 y 2008, la IED aumentó un 400% según el Banco Central de Colombia. Según el periodista Alfredo Molano Bravo, hay 20.000 solicitudes de concesión, lo que representa el 20% del territorio nacional más 9.000 títulos mineros ya entregados.

Por su parte, el departamento de Nariño es una región relativamente inexplorada con un gran potencial de recursos. Nariño ha sido tradicionalmente un departamento con vocación agropecuaria, actividad que supone el 39,5% del Producto Interior Bruto (PIB) departamental, según el Plan Departamental de Desarrollo 2008 – 2011; de igual forma este plan afirma que la agricultura es de subsistencia pues más del 80% de los predios son menores de 5 hectáreas, de los cuales el 48% son menores de una hectárea. El PIB departamental de la minería es un 2,35% promedio anual.

A pesar de ser un departamento de vocación agropecuaria, el nuevo Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014 “Hacia una sola Colombia: camino a la prosperidad democrática” —documento guía del gobierno actual de Juan Manuel Santos— plantea en la planificación estratégica regional de áreas homogéneas que la nueva vocación de Nariño sea la minería para alcanzar el crecimiento económico, la generación de empleo y la reducción de la pobreza, entre otros. Nariño es el cuarto departamento del país en prioridad minera, después de Antioquia, Chocó y Cauca.

Antes de 2002, la única empresa minera multinacional en el departamento fue Gran Colombia Gold, la cual tenía un título de exploración en Arboleda y San Lorenzo. Entre 2002 y 2011, la cantidad de concesiones en Nariño ha aumentado de 53 a 992 en 52 de los 64 municipios, según documentos de Ingeominas, implicando una tercera parte del departamento. En las comunidades del norte de Nariño, hay profunda preocupación en organizaciones como el CIMA porque los lugares solicitados y concesionados son de vocación agrícola. Por siglos esas tierras han dado la subsistencia a miles de familias campesinas.

Las empresas más grandes que están presentes en Nariño son AngloGold Ashanti, Anglo American Colombia Exploration y las mineras canadienses Gran Colombia Gold y Eco Oro Minerals, antes llamada Greystar. En muchos casos se puede observar que las transnacionales presentes en el territorio están realizando tareas iniciales de exploración para la identificación de los materiales existentes en las zonas concesionadas. En algunas regiones se vienen presentado hechos graves como la presencia de grupos paramilitares y violencia como las masacres registradas en el corregimiento de Villanueva, municipio de Colón Génova en el mes de junio de 2011, zona solicitada por la AngloGold Ashanti.

La empresa Gran Colombia Gold no sólo tiene el proyecto Mazamorras en Nariño, sino Zandor Capital en Segovia (Antioquia), anteriormente Frontino Gold Mines, El Zancudo en Titiribí y el proyecto Providencia en Concepción en Antioquia; y Marmato en Caldas, la empresa Gran Colombia Gold compró a la empresa Medoro el proyecto minero en Marmato en junio de este año y en agosto empezó a buscar financiamiento para reubicar el casco urbano del municipio para desarrollar una mina a cielo abierto.

Cuando el sacerdote Restrepo Idárraga, miembro del Comité Cívico Prodefensa de Marmato, rechazó públicamente el desplazamiento de la comunidad y acudió a la Organización de Naciones Unidas (ONU) y a diversos medios de comunicación en Bogotá para hablar el tema, fue asesinado sin que hasta ahora se sepa la identidad de los responsables.

Aunque Gran Colombia Gold afirma que tiene como lineamiento estratégico estimular el desarrollo económico de las localidades donde opera y generar empleo, en septiembre de 2011, la empresa despidió a 603 trabajadores (42% de personal) de Zandor Capital en Segovia, anteriormente Frontino Gold Mines, para incrementar la producción y reducir los costos.

Beneficios de la empresa minera

Actualmente la empresa Gran Colombia Gold produce aproximadamente 90.000 onzas de oro al año, pero espera estar produciendo más de 630.000 onzas de oro en 2016. «Este año nuestra meta es convertirnos en el primer productor de oro de Colombia y llegar a extraer 100.000 onzas», indica la presidenta de la compañía canadiense Gran Colombia Gold, María Consuelo Araujo. Araujo, ex ministra de Relaciones Exteriores del gobierno de Alvaro Uribe, se retiró de la cancillería en 2007 por las investigaciones contra su hermano y su padre por supuestos vínculos con la parapolítica.

Gran Colombia Gold cotiza sus acciones en la Bolsa de Valores de Toronto (TSX), especializada en financiar proyectos en lugares riesgosos, o sea en donde hay conflicto o mucha oposición. La TSX procura la mayoría de fondos mediante “colocaciones privadas”: “ofertas de valores a un número limitado de inversionistas grandes, principalmente los que se llaman ‘inversionistas institucionales’ –bancos, fondos mutuos y fondos de pensiones–, que se caracterizan por un menor grado de transparencia, lo cual a su vez implica: 1) una amplia distribución de las acciones mineras en la población canadiense (se estima que el 49% de los canadienses tienen acciones en la minería); y 2) resulta difícil trazar los orígenes de los fondos que se destinan a la actividad minera». El 52,7% de los capitales transnacionales invertidos en minería en Colombia son de Canadá, país que cuenta con alrededor de 10.000 minas abandonadas en su propio territorio.

Ahora, gracias a la legislación colombiana, países como Canadá se han fijado en las reservas minerales de Colombia. Las empresas gozan de gran protección por medio de los tratados internacionales de libre comercio que protegen las inversiones, los cuales se han usado para imponer proyectos mineros cuando se ha presentado una gran resistencia por parte de las comunidades afectadas.

Según representantes de la empresa Gran Colombia Gold, sucesos como la quema de los campamentos en Arboleda ponen en riesgo la estabilidad de la inversión en el país y su competitividad. Gran Colombia Gold en la actualidad invierte 21 millones de dólares anuales en exploración en el país.

Foros sociales

Lo cierto es que poco quedará claro en San Lorenzo y Arboleda antes del foro que ha convocado la gobernación de Nariño a mediados del mes de noviembre donde estarán presentes representantes de Ingeominas, el Ministerio de Minas, el Ministerio del Medioambiente, Corponariño, las alcaldías de la zona, la iglesia católica, varias ONG, Gran Colombia Gold y miembros de la comunidad para debatir el tema minero, analizar las consecuencias y proponer acciones.

En la ciudad de Pasto se realizó en julio de este año el primer Foro Departamental de Aguas y Minería con la participación de más 500 delegados y delegadas que declararon: «No a la gran minería en nuestros territorios, pues atenta contra la vida de las comunidades, los ecosistemas y nuestro ser espiritual y ancestral».

Casi 100 habitantes de Arboleda y San Lorenzo viajaron a Cali para el Congreso de Tierras, Territorios y Soberanías a finales de septiembre; allí propusieron un paro cívico nacional como estrategia unificadora de las comunidades ya que el 65% del territorio en la zona andina será afectada por la “locomotora minera” del gobierno de Santos, según representantes nariñenese en ese Congreso.


8 comentarios on “Comunidades campesinas de Arboleda y San Lorenzo queman los campamentos de la minera Mazamorras Gold en el norte de Nariño”

  1. alagar dice:

    La comunidad del municipio de San Lorenzo, esta constituida por gente trabajadora del campo y la pequeña ganaderia; y con el ingreso de las multinacionales a la zona, solo traerá problemas sociales y el cambio de la cultura agropecuaria de su gente. Siempre hemos vivido del campo y no nos hemos muerto de hambre. Con el oro sólo llegará la violencia, la prostitución, y los problemas sociales se aumentarán. Defendamos nuestro territorio, nuestro medio ambiente, nuestra agua y nuestra vida. Sin oro siempre hemos vivido, pero sin agua no podremos vivir. Ayúdanos a tener un territorio libre de empresas que nos contaminan el ambiente.

    • ARBOLEDA dice:

      estoy de acuerdo contigo por que las minas solo traen contaminacion y delincuencia o si no que se puede desir de algunas personas que fueron victimas de de acesinatos durante este tiempo san lorenzo y arboleda siempre ansido regiones trabajadoras en sus tierras y emprendedoras por eso nose deve dejar que esto continue el agua es vida la plata no lo es defendamos nuestros municipios y sigamos luchado por ellos
      “ABAJO LA MINERIA

  2. […] de la multinacional tuvieron un enfrentamiento por los constantes atropellos a la comunidad. Los pobladores acabaron prendiendo fuego a un campamento minero. Ante la grave crisis llegaron el Asesor de Paz de Nariño, el subsecretario de Minas de la […]

  3. KAREN dice:

    Todo lo que indican en este articulo es completamente falso en Santa Marta no se ha llevado a cabo ninguna plataforma hasta la fecha!!!!!! Informese bien antes de publicar mentiras!!!!

  4. […] diarios, tres veces más que su jornal por el trabajo en las fincas, cifra que después de los enfrentamientos con la comunidad en octubre de 2011 fue multiplicada hasta por dos y por tres. De igual manera sucedió con los otros trabajadores. […]

  5. […] diarios, tres veces más que su jornal por el trabajo en las fincas, cifra que después de los enfrentamientos con la comunidad en octubre de 2011 fue multiplicada hasta por dos y por tres. De igual manera sucedió con los otros trabajadores. […]


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