En Bogotá miles de estudiantes en la jornada continental, concierto en la Plaza de Bolívar y algunos episodios de agresión

Integrantes de La Real Academia del Sonido, en la tarima de la MANE. Foto: Notiagen

El concierto cerró la jornada estudiantil del 24 de noviembre de 2011, que fue un anunció del comienzo de una nueva etapa de la movilización. Con derroche de música, baile y alegría disfrutaron miles de estudiantes. Tres agrupaciones musicales expresaron su identidad con el movimiento estudiantil del continente. Durante la mañana, nutridas marchas bajo la lluvia y personas lesionadas con gases en algunos lugares de la manifestación.

La tarima provisional estaba situada al costado sur de la Plaza de Bolívar, a la entrada del Capitolio Nacional, donde deliberan los congresistas. Eran pasadas las 3 de la tarde cuando comenzó el concierto, en este escenario que conjuga la Catedral Primada, situada al oriente: el Palacio de Justicia, al norte, y la Alcaldía de Bogotá, al Occidente. La estatua del libertador que da el nombre a la Plaza, algo centrada, lucía ese día banderas colocadas en sus manos por estudiantes.

Al fondo, la Catedral Primada y la esquina del Palacio de Justicia y la plaza, llena. Foto:Notiagen

La tarima, pues, se encontraba en el costado  sur de la Plaza, de cara al edificio de la justicia y con un telón de fondo que destacaba el nombre de la convocante en Colombia a la jornada estudiantil continental: la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE). Letras grises sobre fondo anaranjado. Y una plaza albergando jóvenes de todas las edades.

Días antes…

El jueves 24 de noviembre de 2011 se cumplía un compromiso adquirido desde hacía varios días por el estudiantado colombiano con estudiantes de otros países movilizados por objetivos parecidos, todos referidos a la defensa de la educación pública y de calidad, ante la devastación provocada por el neoliberalismo.

La iniciativa de unirse todos en una sola expresión de voluntades en distintos lugares  del continente y también del mundo, surgió de Chile y de Colombia. Y la acogieron los demás, para este 24 de noviembre de 2011. Un año largo de estar agitando las conciencias en cada país, se alimentaba con una voz al unísono en nombre del derecho humano a la educación.

El 16 de noviembre, en Colombia, el gobierno había retirado el proyecto de ley de educación superior del Congreso de la República, luego de varias manifestaciones del sector educativo del país y de la declaratoria de paro universitario exigiendo el hundimiento de esa medida y otras reivindicaciones. Las universidades habían acordado entre sus estamentos la manera de continuar con el semestre académico y realmente ya varias habían recomenzado. Por eso, en la calle mucha gente se preguntaba por qué el estudiantado marchaba de nuevo. La razón fue el compromiso ya adquirido con el sector educativo de otros países.

Estudiantes desconcertadas por la agresión del Esmad, se retiran con una compañera herida. Foto: Notiagen

Algunas incertidumbres

Mucha gente esperaba este día. Las demostraciones de madurez y de capacidad para asumir el reto de comenzar a construir con democracia un nuevo proyecto de educación hacían pensar en una nueva marcha de creatividad del estudiantado universitario, de calidez con la ciudadanía, de fuerza de persuasión para que muchas personas más se sumaran.

La Plaza se fue llenando con distintas vertientes de caminantes. Pero hubo unas que corrieron con dificultades.

A las 1:30 de la tarde, cuando un grupo de estudiantes se desplazaban por la carrera séptima con calle 39 y después de un enfrentamiento entre el Escuadrón Antidisturbios de la Policía (Esmad) con otro grupo de estudiantes que iba más adelante a la altura del Parque Nacional, fueron atacados con proyectiles de gases lacrimógenos, disparados directamente a sus cuerpos. Como resultado de esa acción resultaron heridos cuatro estudiantes de la Universidad Minuto de Dios y detenidos otros 11. Esto lo confirma Martha Delgado, integrante de la Mesa Estudiantil de esta universidad, precisando que entre los heridos hay tres muy graves, uno que fue golpeado en la cara con una de los proyectiles y otro que le dispararon el mismo tipo de objeto en sus testículos y una estudiante que tiene convulsiones por la aspiración de los gases. Este es el testimonio de uno de los estudiantes golpeados:

http://soundcloud.com/colombia-informa/estud-uniminuto123-s

De esto no sabían otras personas que ya estaban en el destino final. Pero quienes presenciaron lo sucedido se preguntaban si habría sido algo generalizado que rompía con lo conseguido en días anteriores, si habrían sido sólo estos casos de agresión y si junto a esto y la lluvia se habría desanimado el resto de lo preparado.

Recibimiento de la Mane a quienes van llegando a la Plaza de Bolivar. Foto:Notiagen

Nada de eso sucedió. Pasadas las tres de la tarde, un integrante de la Mane dio inicio al evento programado, lo que mostró el predominio de la decisión de seguir adelante. Con el saludo al país y al continente y la alegría por encontrarse tanta gente reunida, el presentador hizo sentir que todo seguiría sin contratiempos.

Enseguida, dio la palabra a Boris Duarte, de la Mesa Estudiantil de Bogotá, quien señaló que la lucha de los estudiantes, además de ser por la educación superior, reconoce la urgencia de oponerse a medidas del gobierno que afectan la vida de todas las personas en Colombia, como la Ley de sostenibilidad fiscal, que obliga al país a gastar más en la guerra y en el pagar la deuda pública, que en salud y educación; la Ley del primer empleo y el Plan Nacional de Desarrollo; y advierte los efectos del Tratado de Libre Comercio, que ya se aprobó en Estados Unidos

Con esto, desapareció cualquier incertidumbre acerca del comienzo de una nueva etapa en los retos del movimiento estudiantil.

Latinoamérica unida en la defensa de la educación pública. Foto: Notiagen

Palabras de acogida

«Esta movilización en América Latina —dijo Duarte— muestra que no estamos dispuestos a seguir siendo el patio trasero de los yanquis, vamos a desmontar también ese proyecto». Y destacó el acierto del estudiantado universitario de hacer alianza con otros sectores sociales: maestros, madres de familia, trabajadores sindicalizados, y con dos procesos nacionales, el Congreso de los Pueblos y la Marcha Patriótica, en los que participan el campesinado, pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes y otros.

Una mujer leyó el saludo del Congreso de los Pueblos a la juventud universitaria. Resaltó que las marchas en el continente indican el fracaso del modelo neoliberal de educación, el rechazo que existe a que la empresa privada expropie a la sociedad los bienes comunes y a la segregación provocada cuando sólo pueden acceder a la educación quienes tienen dinero. El Congreso de los Pueblos, con su lectora, destacó que en la actualidad se menosprecian los saberes populares y que hay brechas muy grandes entre países para acceder a la generación y a la apropiación de la ciencia.

Mujeres del Cogreso de los Pueblos saludando al estudiantado. Foto: Notiagen

Hizo un llamado a «participar y construir un mandato educativo, en el que participen los diferentes sectores, regiones, etnias y comunidades educativas; que trace una ruta para comprender otra manera de hacer la práctica y la política educativa».

Comienza el concierto

El grupo La Real Academia del Sonido abrió el telón musical. Se define a sí mismo en su espacio de internet como «una banda bogotana que mezcla elementos de la música tradicional del país, conservando un ensamble de orquesta y renovando los ritmos autóctonos con la fuerza de las tendencias actuales. Generando música ligera, sencilla y llena de energía».

Este grupo empezó «a principios del 2011, cuando Nicolás Jiménez (dirección, composición y bajo) se reúne con Jaime Cruz (batería) y (juntos) deciden conformar un proyecto que pudiera satisfacer sus inquietudes musicales y al mismo tiempo una propuesta popular pero con un concepto actual, fresco y sin dejar de lado su compromiso social».

Ellos fueron los encargados de prender la rumba llegando con su energía sonora a la Plaza. Muchas personas bailaron y corearon sus canciones. Su planteamiento musical «Quémalo» en defensa de los usuarios de internet, cuyos derechos pretendía recortar el ministro del Interior Germán Vargas Lleras con otro proyecto presentado al Congreso, recibió un gran apoyo de todo auditorio pues «el arte y cultura no se pueden privatizar»:

!que esto es pa' que bailes tú! Foto: Notiagen

“!Quémalo, descárgalo, piratéalo,

que esto es pa’ que bailes tú!”

Al comienzo de esta presentación, cerca de las 4 de la tarde, la lluvia caía suavemente sobre esta parte céntrica de la ciudad. Poco a poco al ritmo de la fiesta fue desapareciendo y el buen tiempo acompañó el resto del concierto.

Los Carrangueros de Ráquira en la tarima. Foto: Notiagen

«Sigan haciendo diabluras tan bonitas»

La plaza estalló en un grito de alegría al escuchar los primeros acordes del requinto, el tiple y la guitarra de los Carrangueros de Ráquira, acompañados por la guacharaca que tocaba el maestro Jorge Velosa. Jorge es nacido en el municipio de Ráquira, departamento de Boyacá. Un santandereano, Jorge Eliécer González, toca el requinto; Luis Alberto Aljure, tolimense, es tiplista y José Fernando Rivas, bogotano, completa la armonía con su guitarra.

Después de someter a los aplausos del público la decisión sobre con qué canción comenzar, si con «La gallina mellicera» o «La pirinola», la tocada empezó con la segunda.

http://soundcloud.com/colombia-informa/principio-pirinola-0122

A esta canción, llena de remembranzas campesinas sobre la vida de una vaca, siguieron coplas para el estudiantado, cargadas de mensajes. «Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, es señas que está metiendo las uñas en el altar». Así, Velosa se refirió a los vecinos de esta plaza. Luego aludió con otro verso del poeta español Antonio Machado al derecho a la educación:

“Si nos hemos de morir

poco me importa aprender

mas si no puedo saber

poco me importa vivir”.

Luis Alberto Aljure, con su tiple, y Jorge Velosa. Foto: Notiagen

Sobre el gasto en lo militar y la violencia, trajo a cuento lo siguiente: «Lo poco que cuesta un tiple y lo bonito que suena, lo mucho que cuesta un rifle y lo tan feroz que truena». Les advirtió que estuvieran vigilantes con lo del proyecto de ley: «No permitan que se dejen ustedes hacer lo que les quieren hacer porque si no: ajajay…ajajay…ajajay, es una buena consigna con la cual le decimos todo a los que sabemos, esa ley que quieren hacer, tiene que ser buena para la educación pública del pueblo colombiano, porque si no?…» «ajajay… ajajay… ajajay», coreó el público de jóvenes universitarios.

Siguió con otra copla popular que tenía que ver con el motivo de la jornada continental por la educación pública gratuita y de calidad:

“Yo no fui que nací bruto,

fue que naiden me enseñó,

que si alguien llega a enseñáme

quen sabe quén fuera yo”.

Y concluyó: «De ahí la importancia de la educación pública como un deber del Estado para con el pueblo colombiano. Es un deber del Estado y es un derecho de nosotros»

El carranguero mayor contó su experiencia en la educación pública y remató esta parte con «ese es el ejemplo, muy simple, que tengo para mostrar, de cómo la educación pública contribuye y contribuirá al bienestar enorme, bonito, físico y espiritual del pueblo colombiano, de modo que… ¡viva la educación pública!». Continuó su presentación musical con «El rey pobre», «para los que no han tenido sino trabajo, sudor y lágrimas» y corrió la canción acompañada de voladores y gritos de alegría como en las fiestas campesinas.

Habló la historia que se siente y se sabe más en ese espacio social por excelencia de los barrios populares y los pueblos: las tiendas. Y recordó entonces a las tenderas y a los camioneros para anunciar una de las canciones emblemáticas de los Carrangueros: «Julia».

«Este libro es como el viento, que hay que dejarlo correr para que lleve sus alas a donde sea menester» otro poema de Velosa, que completó con otro que arregló de un verso salido del saber de uno de los pueblos del departamento Boyacá, Miraflores, y que quedó así:

“ay paisito de mi alma

ay paisito tierra mía

con muchísimas tabernas

y muy pocas librerías”

 «Ustedes —expresó con emoción— se merecen buenas librerías, buen saber y buena universidad». Y encimó algo para el momento:

“bonitas son todas las flores

bonitas siempre serán

pero es mucho más bonita

la flor de la libertad”.

Continuó la fiesta con «La Cucharita», otra de sus canciones más conocidas, pero esta vez acompañada con la voz de quienes llenaban la Plaza de Bolívar.

Jorge hizo enseguida mención a como están percibiendo el movimiento estudiantil en el país: «A través de mi vida he oído comentarios varios sobre los movimientos estudiantiles, distintísimos. Pero como dijo Anselmo Dionisio Neira, más conocido como ADN: la vida es una cadena; y por eso quiero compartir con ustedes algo que me emociona mucho y tal vez hizo que estuviéramos en esta tarima: por primera vez oigo a artistas, pintores, obreros y demás gente del pueblo que está muy con el movimiento estudiantil de ahora porque…(gritos)… esperen, lo importante es saber qué han dicho: han dicho que lo han sabido llevar, que lo han sabido conducir, que no se han dejado provocar, que besan a los policías, que se abrazan, que bailan…Ojo, porque ellos también son país; que se están ganando la gente… Muchachos, no pierdan ese sendero, ustedes son la otra generación, que tienen que retomar esas cosas bonitas y nosotros en ustedes tenemos muchas esperanzas».

Más adelante dijo: «¿Saben que están haciendo ustedes unas diabluras bonitas? ¡Síganlas haciendo!» Y echó a cantar «El Diablo»

Se despidió contándole a su auditorio que ya está para todo el mundo la Carranga Sinfónica, un trabajo hecho en sintonía entre los carrangueros y la Orquesta Sinfónica de Colombia. El público los despidió con nuevos gritos y aplausos diciendo «se luciooó Velosa se lució, se lució, Velosa se lució…».

Doctor Krapula cierra el concierto y la jornada. Foto: Notiagen

También  rock

Salieron el tiple, la guacharaca y el requinto y una guitarra eléctrica reemplazó la común y corriente. Aparecieron una batería, un bajo y un teclado electrónico. Era el grupo de rock Doctor Krápula, agrupación musical muy querida en Colombia. Mario Muñoz -voz, Germán Martínez-guitarra, Nicolás Cabrera-batería, David Jaramillo-bajo y voz y Sergio Acosta-teclado, acordeón y voz.

«Doctor Krápula —dicen ellos mismos— es una banda de rock alternativo latinoamericano que transmite a la humanidad mensajes de transformación y de activación de la conciencia a través de su música mestiza popular. En 10 años de carrera y cuatro trabajos discográficos [el Carnaval de la Apatilla] [Dele la Welta al Disco] [Bombea] y [Sagrado Corazón], los Integrantes de Doctor Krápula se han posicionado como gestores del Movimiento Artístico Consciente de América Latina».

Antes de comenzar su música, estudiantes de la Universidad Minuto de Dios, de carácter privado, presentaron sus denuncias sobre los atropellos del Escuadrón Antimotines de la Policìa, Esmad, contra ellos. Pese a ello, recalcaron, continúan. Otros de instituciones privadas, la Universidad del Rosario y la Universidad Libre, se refirieron a los avances del movimiento y a la continuidad de su participación.

Doctor Krápula inició dando las gracias al estudiantado, haciéndose representante de Colombia, por la lucha que está dando, porque está haciendo historia. El grupo interpretó piezas con temas como la paz, en su canción «el bam bam», a la activación del pensamiento colectivo con «activación», la lucha contra las adversidades de la vida en «la fuerza del amor», contra la propiedad privada y las fronteras en «para todos todo»:

“este país es mío
este país es tuyo y mío
el continente es mío
el continente es tuyo y mío
este planeta es mío
este planeta es tuyo y mío
el universo no es de ellos
el universo es tuyo y nuestro”.

Otra más contra el saqueo, la pobreza y llamando a la acción de todos, a levantarnos contra todo lo que afecta nuestras vidas… «somos», con un coro acompañado de un ritmo muy energético:

“somos el sol

el viento, el mar

somos la tierra

que hoy se levanta”.

A las 6:30 de la tarde del 24 de noviembre se cerró el telón del concierto y de la jornada continental por la educación pública, gratuita y de calidad, por lo menos para esta ciudad capital de Colombia y por lo menos en la Plaza de Bolívar.


3 comentarios on “En Bogotá miles de estudiantes en la jornada continental, concierto en la Plaza de Bolívar y algunos episodios de agresión”

  1. Cristian Alejandro dice:

    ¡Excelente artículo! Muy buenas las palabras de Velosa, ¡QUÉ VIVA EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL!

  2. Miriency González Z dice:

    Aja jai jai jai. Maravilloso, es el despertar de la Colombia joven que a gritos despierta después del largo y penoso silencio de tantos años. Ustedes, los jóvenes de nuestro país han hecho que nuestras almas cansadas, renazcan con su hermosa algarabía… felicitaciones, chicos, ustedes nos han devuelto la esperanza…

  3. constanza W. dice:

    Esa lógica importada desde hace más de 500 años de: lo que no ha de ser mio mejor lo destruyo para que no sea de nadie, está siendo desmentida por la lógica de lo natural que germina incontrolable y comienza a mostrar sus flores y sus frutos, nuestro acervo ancestral comienza a tomar forma y sentido , hemos comenzado a saber que escuchamos que hablamos que sentimos que pensamos que somos que sabemos y qué queremos.


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