El Coordinador Nacional Agrario de Colombia desarrolla su cuarta escuela de dirigentes

Montañas de Mallama (Nariño) donde se desarrolla la escuela del CNA.

En medio de las montañas cobijadas por una neblina densa propia del piedemonte costero del municipio de Mallama (Nariño), 25 dirigentes campesinos, indígenas y afrodescendientes se reúnen para dar curso a la cuarta sesión de la Escuela Política Intercultural “Sembrando Resistencias” del Coordinador Nacional Agrario (CNA). La escuela se lleva a cabo entre el 23 y el 27 de enero y convoca, principalmente, a jóvenes hombres y mujeres que hacen parte de las organizaciones constitutivas del CNA en todo el país y en palabras de Robert Daza es «un esfuerzo continuado para promover nuevos liderazgos y ampliar el trabajo del Coordinador».

El proceso campesino
El CNA es uno de los más grandes procesos organizativos en Colombia de la población que vive y trabaja en el campo y reúne a 15 organizaciones regionales entre las cuales se encuentran la Federación Agrominera del Sur de Bolívar, el Comité de Integración del Macizo Colombiano, la Asociación Campesina de Antioquia, el Comité de Integración Social del Catatumbo y otras más de los departamentos de Chocó, Antioquia, Arauca, Tolima, Huila y Valle de Cauca.

En los últimos años el CNA ha sido uno de los protagonistas de la Minga de Resistencia Social y Comunitaria y del Congreso de los Pueblos. En el mes de octubre del año pasado, cerca de 3.000 miembros del CNA legislaron junto con organizaciones indígenas, afrodescendientes y urbanas sobre los problemas de tierras en el país en el Congreso de Tierras, Territorios y Soberanías realizado en Cali (Valle de Cauca).

Al ser preguntado sobre el origen de la Escuela, Ricardo Herrera, otro de los dirigentes del CNA, responde que «era una necesidad que se había diagnosticado hace tiempo ya que el trabajo de base se había desarrollado y no teníamos suficiente capacidad de dirección» y por ello los participantes son principalmente jóvenes que se proyectan hacia escenarios regionales, nacionales e internacionales.

Participantes de la Escuela Política Intercultural “Sembrando Resistencias”.

La escuela se desarrolla desde un enfoque de análisis de los conflictos territoriales que afectan a Colombia. Robert Daza explica que «el campo colombiano hoy está siendo profundamente transformado por los proyectos extractivos, principalmente mineros, por los agronegocios y por los megaproyectos de infraestructura, expulsando de estos territorios a la gente que siempre ha vivido allí». Por ello la Escuela aborda estos temas y ejecuta investigaciones socioambientales y territoriales para «conocer mejor la situación y poder plantear alternativas».

La Escuela también hace análisis políticos y por ello hay un reflexión constante sobre el gobierno de Juan Manuel Santos y los escenarios de confluencia del movimiento social. «Para nosotros lo central es contribuir a la consolidación de la unidad del campo popular y por eso apostamos para que el Congreso de los Pueblos y COMOSOCOL [Coordinación de Movimientos Sociales y Políticos de Colombia] se mantengan, crezcan y logren mayores acuerdos de acción social y política», dice Ricardo Herrera.

La mística y la forma de ser campesina
La Escuela del CNA es una mixtura de formación política y la forma de ser del campesinado colombiano. Por eso al lado de los análisis donde se utilizan categorías como coyuntura, conflicto, régimen u otras propias de las ciencias sociales, brillan con luz propia las canciones, las comidas, las vestimentas y las metodologías de la educación popular.

Por eso las risas y chistes campesinos afloran a cada momento mostrando la diversidad cultural del país donde la chispa costeña y paisa se confunden con la malicia y picardía caucana y nariñense.

Momento de la mística del CNA.

En la noche del primer día de la Escuela sus participantes realizaron una mística dedicada al futuro del CNA. Banderas, camisetas y afiches se entremezclaron con los símbolos de la tierra, el agua y el fuego y se presentaron los propósitos políticos, organizativos y humanos. Stella Cifuentes , dirigente de la Asociación Campesina de Antioquia y del equipo político del CNA, dice que «la mística es un momento muy importante de cualquier actividad del Coordinador ya que permite el crecimiento espiritual y fortalece la identidad». La mística es conocida por la difusión que le ha dado el Movimiento de los Sin Tierra (MST) del Brasil y en «Colombia se ha ganado una forma particular de hacerla de acuerdo a nuestras condiciones culturales y regionales».

La mística es un momento a la vez solemne y de fuerza donde se rompen totalmente las diferencias regionales y personales. Para Stella Cifuentes«esta mística fue muy emocionante ya que la gente expresó lo que le salía del corazón, lo que demuestra que le va a meter a conseguir los objetivos propuestos».

Las banderas amarillas y verdes del CNA ondean junto a las banderas de la CLOC (Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo) y la Vía Campesina. Para Robert Daza se trata de «lograr también una lucha conjunta de los pueblos del mundo contra la explotación capitalista, el despojo y la guerra».

El sol ha salido en la vereda donde se desarrolla la Escuela y hoy hay un intercambio con los procesos locales; los escuelantes se alistan para recorrer estos campos que hacen suyos proyectándose como dirigentes nacionales de una organización que planea la lucha por la tierra y la permanencia en el territorio.

 

Más información:

http://cna-colombia.blogspot.com/



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