Foro sobre capitalismo verde en Bogotá alerta sobre lo que se discutirá en la Cumbre Rio +20

Los días 14 y 15 de junio en la ciudad de Bogotá se llevó a cabo el foro Capitalismo Verde. Según explicaban los asistentes es otra cara del mismo modelo capitalista que ha producido los diferentes problemas ambientales del planeta. El foro fue un debate y una reflexión en el marco de la próxima cumbre Rio + 20.

EL foro nacional contó con la participación de diferentes poblaciones y regiones colombianas como Boyacá, Casanare, Montes de Maria, San José de Apartadó, Huila, Meta, Amazonas, Sucre, Santander, Cundinamarca, Bogotá, entre otras.

Este encuentro nacional como otros que vienen ocurriendo en América Latina expresan una serie de críticas y rechazo frente a la cumbre que organiza la ONU y demás gobiernos, frente a lo cual los pueblos latinoamericanos continúan construyendo y desarrollando iniciativas alternas.

La cumbre ambiental Río+20, que reunirá en la capital brasileña a presidentes y funcionarios de casi doscientos países, tendrá en controversia el concepto de “economías verdes” o “capitalismo verde”. Para los diferentes pueblos latinoamericanos como quedó expresado en la Cumbre de los Pueblos realizada en Cartagena en abril pasado: “son necesarias soluciones reales a la crisis ambiental y climática que apunten a sus causas estructurales a través del replanteamiento de la arquitectura financiera y cambio en el modelo de desarrollo. Defendemos la vida y los bienes comunes frente a la mercantilización de la naturaleza impulsada por las instituciones financieras multilaterales y los países del norte”.

Para Eduardo Videla y Silvia Révora, Capitalismo Verde o economías verdes, estos conceptos son una trampa tendida por las potencias y sus aliados para poner freno a las exportaciones cuando no cumplen con ciertos parámetros “verdes”; que son criterios que legalizan el derecho a contaminar hasta cierto parámetro, después del cual cobran un impuesto que va a parar a las arcas de los consorcios financieros que son los dueños de las grandes multinacionales.

El otro foco de conflicto es la posible creación de una agencia internacional, que tendría el poder de policía para hacer cumplir con indicadores y premisas, inspecciones que los pueblos interpretan como la antesala a restricciones comerciales; además les dará el derecho a comerciar con emisiones contaminantes de carbono a las grandes potencias.

Colombia Informa entrevisto a Tatiana Roa de Censat Agua Viva, una de las participantes del Foro.

Colombia Informa: ¿Por qué están realizando este tipo de foros?

Tatiana Roa: Esto se hace en el marco de los debates internacionales que hay previos a la cumbre de la tierra Rio + 20 que se desarrolla la próxima semana en Rio de Janeiro, veinte años después de la cumbre de la tierra en 1992. El propósito es que estos debates no se queden solamente en la esfera de lo internacional, sino que a nivel nacional y a nivel local la gente pueda también hacer una reflexión sobre, qué ha pasado durante estos 20 años después de la cumbre que genero tantas expectativas de que las cosas iban a cambiar y que realmente lo que han evidenciado es una profundización de la crisis ambiental. También buscamos colocar en el debate, qué es lo que se está negociando y qué es lo que se juega en los próximos años. Como se ha visto el seminario ha sido pensado a manera de taller de forma que la gente pueda participar desde sus experiencias cotidianas, sus experiencias territoriales y hacer esa reflexión.

CI: ¿Cuáles son las reflexiones que van arrojando este tipo de actividades?

Tatiana Roa: Yo creo que ha habido varios momentos. Un primer momento muestra que aunque hay un maquillaje verde en relación a la forma de intervención del capital, lo cierto es que hay una profundización de un modelo extractivista en el país. Así lo vemos en la configuración del mapa que muestra que el territorio nacional está siendo amenazado por megaproyectos que estarían en teoría en contraposición con una economía “Verde”. Una segunda reflexión es que se empiezan también a materializar en el país otro tipo de intervenciones del capital como los proyectos de bono de carbono, el ofrecimiento de servicios ambientales por el tema del agua, los bosques, la biodiversidad, las patentes; o sea se configuran en el país este tipo de amenazas y ese es otro escenario que la gente analiza. Hay un tercer nivel y que además se plantean como soluciones a las crisis climática es el caso de los agrocombustibles como un energético alternativo y que la gente encuentra que por el contrario está generando muchos más problemas que salidas. Finalmente un escenario que es en el que estamos actualmente y es que la gente en términos concretos tiene respuestas a la crisis, construye desde sus territorios alternativas desde las multiplicidades de experiencias, de gente que está recuperando las semillas, que está trabajando en mercados locales, agroecológicos, sectores populares que están trabajando en la conservación de sus bosques a través de estrategias de intervención comunitaria, que están desarrollando manejos comunitarios del agua; es decir existen una serie de alternativas que la gente construye y que de alguna manera están muy en la tónica de lo que a nivel internacional plantan los movimientos globales, o sea que las respuestas a la crisis ambiental, a la crisis climática están en manos de la gente; no van a estar en manos de las transnacionales sino en manos de la gente que tradicionalmente construye y recrea lo que ha heredado de sus ancestros.

Mapa de los megaproyectos construido por los asistentes al foro

CI: ¿Qué discusiones y diferencias existen dentro del movimiento social y que afloran en este tipo de encuentros?

Tatiana Roa: El capitalismo ha sido muy inteligente para proponer algunas salidas que para ellos les resultan muy rentables y que la gente las acoge en una primera instancia como benévolas; por ejemplo el tema de los servicios ambientales o mecanismos como los de la REDD (reducción de emisiones por deforestación y degradación) o alternativas como el uso de semillas que pueden terminar siendo aparentemente mucho más productivas, que parecieran alternativas para la gente, la cual la recibe en muchos casos como propuestas que les pueden servir pero que con el tiempo se empiezan a encontrar que finalmente son unas trampas. Eso en estos momentos está generando muchas divisiones dentro del movimiento social, el caso más fuerte es el de REDD, porque durante años los pueblos de las selvas dijeron que necesitaban formas de apoyo para conservar y estar en sus territorios. La propuesta REED básicamente les dijo: les vamos a pagar por conservar. Esto suena muy atractivo para los grupos que como un reclamo sentido que tenían durante años, empieza –pareciera- a tener eco para ellos, pero lo que no saben es la trampa que tienen detrás de Redd y eso tiene hoy bastante dividido al movimiento indígena de las selvas del continente. Esto no solo pasa en Colombia, sino en América Latina, hay muchas tensiones por este mecanismo, igual que pasa con el mecanismo por los pagos por servicios ambientales, donde la gente y algunas organizaciones ven con buenos ojos que se les pague a las comunidades de las partes altas por vender el agua, -por cuidar el agua dicen ellos- pero no saben que finalmente cuando alguien se mete en su territorio a hacer esas transacciones su territorio puede ser puesto en riesgo y como son mecanismos que se están empezando a aplicar en muchos países, en Colombia muchos de estos mecanismos están en una etapa piloto como Redd, pues ha generado ese tipo de tensiones porque hay grupos que consideran que la salida es económica, que el pagarles para conservar, el pagarles para proteger puede terminar siendo una alternativa para ellos, mientras que hay otros grupos que consideran que es una amenaza para sus territorios.

La Redd (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación), es un mecanismo que se está discutiendo en el marco de las negociaciones de cambio climático para la zona selvática. Es un mecanismo en el que a una comunidad se le paga para dejar quieto el bosque.

CI: ¿A quién pertenece o quien lo financia?

Tatiana Roa: En este momento funciona como mecanismo voluntario por lo que una empresa puede venir y decirle, por ejemplo, a una comunidad que tiene 5000 mil hectáreas que les van a pagar para que esa comunidad no toque más ese bosque y ellos les pagan para proteger. Esto tiene implícito varias cosas: Una monetarización del bosque, negar la posibilidad de que los pueblos intervengan en el bosque, lo cual es negar su cultura pues son culturas que están justamente relacionadas con el manejo que han hecho del bosque. Un tercer punto es la noción de que proteger o conservar significa no tocar; y justamente esos bosques son ricos y son diversos porque la gente los ha intervenido; sino que son formas de intervención diferentes a las que puede tener una intervención del capital. Estas son formas de controlar territorios los cuales habían estado ajenos a la lógica del capital. Es una forma de insertar territorios que estaban fueran de la órbita del capital a una lógica capitalista.

CI: ¿Cuáles son las propuestas alternas que se vienen construyendo desde las comunidades frente al capital?

Tatiana Roa: La disputa hoy de la gente es que se valide que sus formas de vida son la alternativa al capital. El mundo campesino es en sí mismo una propuesta (no el cooptado por la lógica del capitalismo verde), ese mundo campesino que mantiene bajo su control las semillas, que tiene diversidad de cultivos, ese mundo campesino que tiene una economía propia y que todavía mantiene formas por ejemplo como el trueque, el trueque por trabajo en épocas de cosecha o en épocas de cultivo o la minga comunitaria. Todo ese tipo de otras economías y de otras formas de relacionarse con la naturaleza son alternativas. La disputa hoy de los movimientos sociales que lo tienen claro como la vía campesina, por ejemplo, es eso; decir que nosotros podemos enfriar el planeta como dice el movimiento campesino internacional, es decir con las formas de manejar la agricultura podemos enfriar el planeta y lo demuestran por ejemplo, con cifras como, el aporte de la alimentación industrializada en el presupuesto de carbón, cuánto es lo que emite una alimentación que se industrializó y que requiere desde la producción hasta el procesamiento, conservación, transporte y venta de los productos toda una dependencia entorno al uso de combustibles fósiles. Mas que inventando alternativas se está revalorizando sus formas de vida.



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