Feliciano Valencia: «No le apostamos a llegar a un Ministerio para cambiar la correlación de fuerzas sino a que la gente construya y legisle»

La relación entre movimientos sociales, partidos políticos y gobiernos de izquierda fue el tema de uno de los encuentros realizados en la tarde de ayer 13 de abril en la V Cumbre de los Pueblos. El brasileño Rubens Iris, Foro Sao Paulo, una articulación de partidos políticos de izquierda latinoamericanos iniciada en la década de los 90, explicó la clave del funcionamiento de ese espacio: «Entender las diferencias y el papel de cada sector por separado, movimientos sociales y partidos políticos, y especialmente respetar la autonomía del movimiento social». Para Iris, la unidad entre partidos políticos y movimientos sociales ha conseguido avances aunque sigue existiendo la necesidad de que las transformaciones sociales sigan presentes. El brasileño advierte que es necesaria una mayor unidad donde hay gobiernos de izquierda para poder debatir lo que todavía falta y profundizar las transformaciones: «Es importante sentar a los jefes de Estado en los foros sociales». Considera que esa unidad es necesaria en Colombia para conseguir cambios importantes en la realidad del país y que ojalá la Cumbre contribuya a la unidad política y social. El colombiano Carlos García, miembro del comité coordinador nacional de la Marcha Patriótica, caracterizó el movimientos social colombiano en los últimos años. Una de las principales apuestas ha sido «avanzar en lo que nos identifica y nos une para la articulación de la lucha social respetando la autonomía de cada grupo y organización». Ese factor ha posibilitado que el movimiento social supere las luchas coyunturales y se plantee una construcción de movimiento y proceso político y social a medio y largo plazo y para ello ha sido fundamental la construcción de confianzas.

Con esa perspectiva nació el Congreso de los Pueblos en 2010. Feliciano Valencia, miembro de la Minga de Resistencia Social y Comunitaria y del Congreso de los Pueblos, arrancó diciendo: «No le apostamos a llegar a un Ministerio para cambiar la correlación de fuerzas sino a que la gente construya y legisle». Añadió que la Minga no solo confronta sino que también propone, «avancemos más allá del “no”, busquemos una confrontación propositiva que salga de la gente».La propuesta de la Minga también supone un desafío al modelo tradicional del movimiento social colombiano que considera un error organizarse de arriba a abajo y no al revés. Una de sus prioridades es buscar a la gente que no está organizada: «A la gente no hay que meterla en aparatos porque luego la palabra se queda en dirigentes y presidentes». En ese sentido también habló de la importancia de fortalecer lo que la gente está trabajando y no inventar nuevas estructuras.

En el debate participó el senador colombiano del Polo Democrático Alternativo (PDA), Alexander López Maya, que expuso el contexto en el que surge la iniciativa de este partido político en un país gobernado por la represión, la guerra, la corrupción, el genocidio político y el narcotráfico. Dijo que el PDA pretende sintonizar la lucha social y el campo político: «Somos parte del enclave político y social porque a alguien le toca jugar ese papel de vocerías necesarias en el Congreso; es nuestro deber juntar las luchas». Igualmente añadió que porque esté el PDA en el Congreso no significa que éste sea decente, desde allá dentro ratifican todas las denuncias que hacían desde fuera.

Sirly Uribe explicó algunas de las conclusiones del Encuentro de Mujeres que tuvo lugar ayer mismo en la Cumbre de los Pueblos. La feminización de la pobreza, ya que ésta tiene rostro de mujer, fue uno de los resultados del debate: «Las calles están llenas de mujeres vendiendo cualquier cosa, sufren sobreexplotación laboral y reciben salarios miserables incluso trabajando igual que los hombres». Las mujeres apuestan a la paz porque son las sobrevivientes de esta guerra, «las mujeres somos el 90 % de quienes buscan a familiares desaparecidos». También explicó que no ha habido un solo condenado por abuso sexual cuando ésta ha sido una práctica habitual en la dinámica de guerra, tampoco los paramilitares han confesado estos crímenes en las versiones libres y cuando las mujeres han reclamado, los fiscales lo esquivan como si esos hechos fueran circunstanciales de la guerra y no crímenes de lesa humanidad. Algunas de las propuestas de las más de 500 mujeres de más de 150 organizaciones reunidas fueron la paridad política en participación electoral y algo que incide en la vida cotidiana: «Democracia de la cama a la plaza», porque no puede ser que los hombres sean ejemplo de lucha en las calles pero sean justamente lo que critican en la propia casa. Es por eso que finalizó: «No queremos vales para cuando triunfe la revolución: queremos la igualdad aquí y ahora».

David Carracedo, participante de las movilizaciones en Madrid (Estado español) alrededor del movimiento conocido como “15M” o “Indignados”, aportó algunas de las claves de esa experiencia. Para empezar decidieron que no habría representantes ni voceros permanentes y que sería un movimiento sin banderas ni símbolos representativos para que la gente se fijara en el contenido de las movilizaciones. También explicó la importancia de organizar asambleas de 3.000 o 4.000 personas ya que uno de los puntos fundamentales era la apuesta por el asamblearismo, el consenso y la horizontalidad y la lucha contra la dirigencia para que la gente se sintiera protagonista del proceso. Carracedo explicó que «los partidos políticos entendieron que ganaban más añadiéndose que figurando».

Algunas de las preguntas que surgieron en el debate y quedaron sin respuesta fueron si es posible lograr cambios estructurales sin los elementos del Estado y hasta dónde llegan el anticapitalismo de Evo, Chávez o Correa. También apareció la inquietud de cómo algunas de las ideas expresadas en ese espacio de discusión serían incorporadas no solo a una declaración final de la V Cumbre de los Pueblos, sino a las prácticas cotidianas del movimientos social colombiano.

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2 comentarios on “Feliciano Valencia: «No le apostamos a llegar a un Ministerio para cambiar la correlación de fuerzas sino a que la gente construya y legisle»”

  1. Constana W. dice:

    En las culturas monoteístas, el puesto de las mujeres es un “supuesto” (su puesto) que los medios de “información” explotan de manera delirante. La humanidad que se autodenomina como comprometida con las causas libertarias necesita desanudar estas lógicas consumistas de mercado y mercancías, e ir anudando correctamente para que cada cual pueda asumir su posición sana en el espectro de lo sano y lo normal desde la perspectiva del buen vivir.

  2. COMUNIDAD TAOISTA INTERNACIONAL dice:

    Por favor, una vez más, después de felicitarles por este luminoso y reconfortante proyecto de comunicación y de encuentro alternativo, les solicitamos, indicarnos donde publicaron la entrevista que nos hicieron a la COMUNIDAD TAOISTA INTERNACIONAL, en el marco de la V Combre de los Pueblos.

    Muchas gracias


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